EL DÍA HABÍA LLEGADO
Hola. Este que describo a continuación, es uno de los primeros cuentos que escribí...espero les guste. Se titula "El día había llegado" y ya se darán cuenta el por qué.
...El día había llegado. Pedro Molina sabía que la muerte vendría por él, ¿Cómo? No lo sabía, lo que sí tenía claro era que ese martes su existencia terminaría. Se mecía de un lado a otro sin saber que hacer, tomaba largos sorbos de su café matinal y aspiraba cada vez más fuerte el primer cigarrillo del día. Pensaba en la forma de evadir tan insoportable suceso; se preguntaba sobre el por qué un hombre con tan sólo 28 años de edad y cumplidor de su deber debía abandonar sus ideales y sus sueños, todo, por el capricho del destino.
La tarde venía cayendo y Pedro, saturado de café y humo, sentía como se le escapaba la vida en cada suspiro. De repente, cuando todo parecía perdido, a su cabeza llegó la idea que tanto estaba buscando: había encontrado la manera de evadir su propia muerte. Se contoneaba jactándose de su astucia: -
¡No hay nadie más listo que yo!- afirmaba.
Cayó la noche y lo misteriosamente esperado sucedió. La muerte llegó a tocar la puerta de tan astuto individuo justo a las siete en punto. Pedro, poniendo a funcionar su brillante plan, abrió la puerta con tranquilidad...
-Soy la muerte y vengo a llevarme tu vida- dijo el siniestro personaje.
-Ya lo se- Afirmó Pedro -Pero, como condenado que soy, tengo derecho a una última voluntad- Concluyó.
-Es cierto, házmela saber y la cumpliré-.
-Deseo que, antes de que te lleves mi vida, nos embriaguemos hasta que nuestros cuerpos lo resistan- Sonrío entre dientes.
-
De acuerdo- Dijo la muerte
-Aunque no lo desee, me veo en la obligación de cumplir tu petición-.
Y así, bebieron y bebieron hasta que la muerte no pudo más, lo que ella no sabía era que todo formaba parte del plan ideado por Pedro para huír a su triste fortuna.
Hacia las tres de la madrugada, Pedro, Haciendo gala de su tolerancia al alcohol, se levantó de la mesa en la que se encontraban dejando a la muerte absorta en un sueño profundo. Salió, desató su caballo y emprendió el viaje hacia tierras desconocidas. De repente, su caballo se levantó de forma brusca y lo arrojó sobre una roca que le quitó la vida instantaneamente.
Lo que Pedro Molina no sabía era que a las tres de la madrugada, el siniestro personaje que había dejado dormido en la mesa, iba a ser reemplazado por su compañero de turno.
FIN.
AHORA EN NOMADLIFE!!
Hola, ahora ando en nomadlife jejeje
DEL MALETÍN PERDIDO Y EL REGRESO A SANTA MARTA!
Bueno, hace rato no escribía…quizá me había olvidado de lo importante que es reflexionar sobre el papel, pero bueno, aca les tengo una perla que me ocurrió regresando de San Gil a Bucaramanga, para tomar mi frío bus a Santa Marta. El Abstract: perdí mi maleta y pasé la noche en el términal de transportes de Bucaramanga hasta las 9:00 a.m. del día siguiente. La historia completa es la siguiente, así que ajusten sus ojos y sumérjanse!!
7:15 p.m.
Estábamos (sí, estábamos, porque esta historia la pase con un buen amigo cuyo nombre reservaré para proteger su identidad jeje) en el Terminal de transportes de San Gil, mi amigo y Sergio Ruíz, otro amigo y pues, Sergio comprando los tiquetes para Bogotá de él y otros compañeros, y mi amigo y yo esperando el Bus que saliera más próximo hacia Bucaramanga para tomar nuestro destino final hacia Santa Marta.
En fin, luego de averiguar y tirar de aca para allá, nos dimos cuenta de que no alcanzaríamos a tomar el Bus de 10:30 p.m. para Santa Marta y sólo teníamos la opción de un Bus hasta ciénaga que salía hasta las 12:30 a.m. Tons, decidimos quedarnos en el Terminal de San Gil a hacerle compañía a Sergio quien salía hasta las 10:30 p.m para Bogotá; así que en definitiva optamos por salir a las 9:30 p.m. y llegar a tomar el bus de las 12:30 a.m. hasta ciénaga.
7:45 p.m.
Hemos decidido comprar algo para comer debido a que el viaje sería largo y lo mejor era tener algo en el estomago. (He aquí nuestro primer error). Sergio se inclinó por un tímido caldo de costilla que resultó ser más suculento de lo que la querida señora de la tienda lo presentaba. De nuestro lado, mi amigo y yo decidimos algo un poco menos ligero y hemos comprado unas tiernas empanalmohadas (porque eso parecían) de carne y pollo de unas proporciones que retaban mi visión de los fritos y aderezadas con un picante que fácilmente podía tener un mes en espera de sus víctimas… acompañados de un tierno chorizo con papa cocida y una dulce taza de Café con Leche…y para rematar, un trío de cigarrillos para hacer digestión…Los resultados se harían esperar hasta más tarde…
9:48 p.m.
Llegan los compañeros de nuestro amigo Sergio con destino a Bogotá y mi amigo confirma que el Bus con destino a Bucaramanga ya está a punto de partir y lo peor, es que nos tocaba llegar a Bucaramanga y de allí tomar un taxi hasta el Terminal de allá ya que este Bus no lo hacía…la decisión era obvia si queríamos llegar a tiempo a nuestro bus de 12:30 a.m. con destino a ciénaga. Una despedida fugaz en medio de la prisa y el embarque sin pena ni gloria con destino a Bucaramanga…
12:10 a.m.
Llegada furtiva a Bucaramanga…mi amigo me levanta de mi dulce motoso para anunciarme la buena nueva…miro mi celular y me percato de que estamos sobre el tiempo para tomar nuestro Bus…nos bajamos decididamente, tomamos nuestras maletas y sin pensarlo abordamos el primer taxi que se ofreció a llevarnos al Terminal…Un señor de edad media con el mostacho típico de los taxistas bumangueses nos sugiere que ubiquemos nuestras maletas en la parte trasera del vehículo, sin embargo, a falta de espacio, ubicamos mi morral en la parte de adelante…apúrese señor que vamos de afán!!…última frase musitada durante el trayecto…
12:23 a.m.
Llegamos con más ansiedad que afán al Terminal, trámites financieros, descargar las maletas y corra para la taquilla a confirmar los pasajes…Mi amigo, había alojado el par de tiqueticos en lo más profundo de su enorme maleta, perdemos segundos valiosos, pero seguros de que lo peor ya había pasado…Encontramos los tiquetes…confirmamos en taquilla todo dentro de lo normal…El bus sale en 10 minutos musita el señor entre aburrido y sonriente…
12:29 a.m.
Ya relajados…ya nos disponiamos a subir los módulos con destinos al encuentro de nuestro Bus, pero decidimos comprar antes un par de Gatorades para la hidratación en el viaje…por aquello de que siempre es bueno estar preparados…cuando de repente, mi amigo hace la pregunta de la noche: ¿Ronald, dónde está tu morral? Todo pasó por mi mente…desde un recuerdo a la santa madre del Taxista hasta un lamento profundo e interno en honor a la incompetencia de mi mente y la estupidez que acababa de cometer…
12:35 a.m.
Momento de decisiones…mi amigo me ha sugerido que llamara a las compañías de Taxi de la ciudad a “poner el denuncio” ya que no tenía ni la más remota idea de que placa era o de qué compañía…sólo sabía que me había dejado en el módulo 3 del Terminal y que era ovaladito…como esos carritos compactos que ya todos conocemos…Obviamente, esa decisión implicaba otra de fondo…dejar ir el Bus que con tanto cálculo y esfuerzo habíamos esperado y esperar hasta las 8:30 a.m. para tomar el tan anhelado bus que nos pondría de regreso en nuestra ciudad Santa Marta…
1:05 a.m.
La decisión tomada…los pasajes aplazados…nosotros sentados a la entrada del módulo 3 del Terminal esperando los resultados de nuestros “denuncios” en las compañías de Taxis de la ciudad…la cara simultanea de comprensión y desconsuelo de mi amigo sumada a la mía de rabia y autoflagelación…ambos con nuestros rostros dirigidos hacia la entrada en espera de que el sacrificio realizado cosechara sus frutos…
2:50 a.m.
Aun en esas escalinatas de la entrada del módulo 3 del Terminal ya con mi amigo insistiéndome en la necesidad de buscar un sitio menos hostil y más cómodo para descansar y yo aun con la esperanza de que apareciese ese hombre del mostacho con mi maleta…maleta que contenía, entre otras cosas: 15 camisetas de AIESEC que para mí eran la evidencia pública de mi trayectoria y evolución en la asociación…mi USB y mis CD’s con gran parte de la información que manejaba cotidianamente, los recuerdos y las cosas que como nunca llevaba a mis familiares y amigos…pero lo que más me duele recordar, es la única foto que quedaba de mi difunto padre…en fin…muchas otras cosas que reseño para ilustración del lector desprevenido…
3:30 a.m.
He decidido abandonar mi esperanza y descender lejos de la entradita del módulo 3 del Terminal…mi amigo y yo empezamos a dilucidar el problema que teníamos encima: era de madrugada, no teníamos plata y debíamos enfrentar un viaje de 8 horas hasta Santa Marta…conclusión: comamos ahora porque hay hambre y después miramos que hacemos…en ese orden de ideas, hemos comprado con lo poco que nos quedaba de plata un par de empanadas (sí, de nuevo empanadas) rellenas de carne, pollo, arroz, huevo y todo ese montón de cosas que los conocedores ya se imaginarán…acompañadas nuevamente por el picante, aunque esta vez con mejor apariencia…mi amigo me había reseñado minutos antes que tenía agrieras…yo, que ya había tenido una experiencia similar le dije: “son las empanadas y el picante viejo ese que te comiste, no comas más porque te vas a sentir mal después”; sin embargo, mi amigo hizo caso omiso al mensaje y se comió la otra empanadita descomunal con su respectivo acompañante…ahhh, y lo olvidaba, nuevamente, la tasa de café con leche dinamizadora jejejeje…
4:00 a.m.
Empieza el peregrinaje de mi amigo…se empieza a lamentar por los pecados cometidos con las empanadas y el chorizo… y ni siquiera el sueño logra vencer sus deseos incontenibles de hacer del cuerpo (jejeje sutil el término, no?)…lo peor es que en el Terminal cada diligencia de esas o de cualquier otra cuesta la módica suma de ochocientos pesos ($800)…razón de que, en esos momentos, para nosotros era una inversión cuantiosa…el caso es que mi amigo no aguanto más y emprendió el viaje hasta aquel bien acondicionado lugar…
4:30 a.m.
Mi amigo, aun a pesar de haber ido ya dos veces, sí, dos veces, sigue con su mal de estomago y unas ganas incontenibles de ir al baño…esta vez decidió invertir en una sal de frutas diluida en agua que, minutos más tarde tendría su efecto: la última visita de mi amigo al baño y el descanso eterno de sus males…balance: finanzas peor que al inicio y un terrible viaje por asumir en unas pocas horas…sumado al sueño inmaculado que nos abrazaba junto con el frío incierto que acostumbran tener los terminales…
5:05 a.m.
Logramos quedarnos dormidos en las mesas de la cafetería hasta que por fin, la acidez y la tortícolis nos levanto…por fin un poco de descanso, luego de departir de todo y sobre todo con mi amigo con la absoluta certeza de que esa noche no iba a ser olvidada jamás de nuestras memorias…
8:15 a.m.
Llegamos nuevamente a la taquilla a confirmar los tiquetes para salir a las 8:30 a.m., ya nuestras caras lo decían todo… No tuvimos ningún inconveniente en el trámite…contrario a lo que se pensaría jejeje…
2:15 p.m.
Se detiene el bus para almorzar…Mi amigo y yo juntamos nuestro capital fijo y variable y nos alcanzó para comprar 2 cigarrillos, 2 mentas, 2 panes de 200 pesos y una bolsa de agua…sin duda, uno de los mejores almuerzos que hemos tenido…pero con la satisfacción de haber salido avante de esa situación desafortunada con el mejor de los aprendizajes…
6:35 p.m.
Al fin llegamos a ciénaga…tómanos un busecito intermunicipal de 1.500 pesos con lo último que nos quedaba y logramos llegar a nuestras anheladas casas…
FIN.